CHOCOLATE AL 40% CACAO, LECHE Y MARAÑÓN
La suavidad también tiene raíces
Hay chocolates que entran con fuerza.
Este entra con calma.
Nuestro chocolate al 40% de cacao nace del mismo respeto por el origen, pero decide contarlo de otra forma: más cercana, más cremosa, más reconfortante. El cacao conserva su carácter, pero se deja abrazar por la leche, que suaviza cada nota y transforma la intensidad en equilibrio.
El marañón aparece como un susurro tostado. Redondo, ligeramente dulce, con una textura que se funde con el chocolate y deja una sensación larga y amable en boca. No interrumpe, acompaña. No domina, completa.
Al probarlo, la primera sensación es sedosa. Luego llegan notas lácteas delicadas, frutos secos y un dulzor natural que se queda sin empalagar. Es un chocolate que invita a repetir, a compartir, a volver a partir un cuadrito más.
Este es el chocolate de las pausas.
El que se disfruta sin prisa.
El que conecta el cacao con la memoria.
Hecho con ingredientes reales, sin atajos, respetando el ritmo del proceso y el sabor auténtico de lo bien hecho.